viernes, 3 de diciembre de 2010

¿alguna vez has oído murmurar al viento?

hoy me ha hablado en ese lenguaje extraño.

calladito le susurro al oído,

también te he extrañado.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Lluvia inesperadamente anunciada

Llueve!!!!

En plena primavera principos de verano, en un día domingo siete como hoy.

Genial mirar como gota a gota caen en el jardín, mojando el pasto.

Ver como la mata de lila se deja bañar por esa agua celestial, impregnándose hermosamente.

Ver desde la ventana como en un día como hoy, en que las cosas no son perfectamente normales, si puede estar ese lado hermoso de la tarde dominical.

Mientras mucha gente prefiere estar en cama dormitando la flojera del ocio, por mi parte el mirar por la ventana, en compañía de un tazón con agüita perra como ya es costumbre. Miro, me deleito.

¿Hace cuántos años que no lo hacía?

Era como estar en el tiempo atravezado, como si mi existencia del día de hoy se mezclarta con los recuerdos infantiles en que miraba por horas el agua caer.

El televisor estaba a pagado y la poca luz que inundaba mi rostro en ese instante, me devuelve a un pasado feliz.

Felizmente puedo estar en contacto con esa parte que otra vez se ha despertado con nostalgia por el agua, las intenciones de salir a tirarme al pasto obedecieron a que hace poco estuve complicado de salud, por lo tanto no salí.

Con mi mente recordando musicales, hasta que a eso de las tres de la tarde se viene a la mente WE WILL ROCK YOU y no paré. Queen llenaba mis oídos con su melodía, con voces totalmente desconocidas para mi. Nuevas sensaciones y emociones guardadas.

En mis ojos comenzaba a llover, como lo hacían en mi jardín esas nubes que estaban inesperadamente anunciadas desde la jornada anterior.

sábado, 9 de octubre de 2010

Todo en su justa medida.

Tal como suena, todo en su justa medida. Sería hablar de justicia.
Me da vueltas la idea de cuanta justicia en verdad somos capaces de aplicar a nuestra vida diaria, si en verdad estamos todo el tiempo reclamando que no son justos con nosotros. Pero ¿somos justos con los otros?
Así, exigiendo que sean algo mas flexibles con unos a la hora de aplicarnos alguna sanción, respecto a la mala acción cometida.
Si bien mi poca y casi nula experiencia en redimir mis culpas (aunque se que tengo varias), suelo responsabilizarme por ellas no involucrando a las personas que me rodean.
Entonces, en el momento de aplicar esa justicia, que en pocas palabras es "dar a cada uno lo suyo, en su justa medida". ¡Vaya Dios que me hace reflexionar esa frase!
Pues bien en ese trance de tratar de entender que diablos es la justa medida, parece ser que debe tener relación con lo que contribuimos a la vida misma.
La justa medida, ¿quién la determina?, ¿quién es el que la merece?.
Entro nuevamente en esa espiral de ideas que no me satisfacen del todo, sólo por querer encontrar verdades profundas que calmen esa sed de comprensión.
Me da vueltas la idea de elaborar el ensayo que esta semana nos han pedido entregar, pero las ideas para hacerlo no me fluyen. Claro, una causa puede ser que no estoy lo medidamente disponible para hacerlo y terminaré haciéndolo a última hora como muchas cosas que hago. En definitiva una mala maña que se me ha pegado en estos meses de completa adaptación al medio que me rodea.
Tampoco puedo quedarme en las promesas de hacer las cosas de acuerdo a como está mi ánimo. Puede que ese salto que me he pegado de pasar de un sistema rígido y sin mayores espacios a uno que es completamente liberal, no ha sido suficiente para soltar la mano y ponerme a escribir.
Yo que tan feliz estaba con el logro alcanzado y desafiar al destino juguetón. Hoy me encuentro en ese dilema de cuan justa es la medida que me corresponde.
Juicios de valores que muchos me tratan de convencer, necesariamente es un verdadero arte el influenciar a la gente para que se adhiera a tus lides cuando quieres alcanzar la fama.
Sinceramente creo hoy y a esta hora que mi discurso está perdiendo fuerza, algo así como el terreno en barbecho que debe reposar, claro reposar y reestructurarse.
Sinceramente estoy hablando como uno más de esos que solo parafrasean todo el tiempo con versos inventados de buena voluntad.
Se vienen cambios importantes a partir del momento en que se toma conciencia y esa justa medida que inicialmente es difusa se torna palpable porque ya se es capaz de hacer ese juicio mental que nos complicaba.
Todo en su justa medida, mucho de algo enferma y poco no sacia la sed.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Días sin sabores felices.

Creo que hace mucho que no me detenía a escribir unas líneas aunque fuera por dejar que la imaginación se expanda un poco.
Cuento con sólo cinco minutos para poner en orden las ideas que andan dando vueltas.
He sido cruelmente burlado, así, tal cual. Me siento burlado por el malévolo destino que hace de las suyas sin tener un poco de piedad por esos que se permiten soñar con un porvenir emocional más estable.
Claro las cosas van de un lugar a otro, al ritmo de las sensaciones nuevas que experimentamos todos los días; cuando nos levantamos de la cama, cuando estamos en plena cepillada de dientes y se nos vienen las ideas mas maravillosas a la cabeza, pero que una vez a la subida del bus se disipan porque es necesario hacer espacio a otras ideas que si tienen un toque pequeño de uso mas masivo.
Me explico, muchas veces andamos en la búsqueda de la felicidad que nefastamente depende de otras personas ajenas a nosotros y que por ellos queda la última palabra a decir.
Enamorado, enamoramiento, desamor, ilusión...son palabras que normalmente quedan grandes en alguna de las bocas mal intencionadas de las personas que nos tejen una ilusión momentánea y que al pasar de los días se diluye tan como lo hace el barniz mal aplicado.
Han sido días sin sabores agradables, pero la fe en que todo es parte de un todo me repleta, pues es el momento de tomar las riendas de ese carruaje y seguir con el camino.
Sabores por mil encontraremos en el camino, pero solo uno nos dejará satisfechos de por vida.
Sabor a uno mismo, el sabor de la victoria personal, sin siquiera tener la necesidad de colgarse del cuello de otro para ser feliz.

martes, 25 de mayo de 2010

Un día más

Habiendo terminado todo lo que tendía que hacer en casa, me decido a ir a buscar un poco de aire. Claro el día ha estado lo suficientemente frío como para buscar un poco de calor.
Siento que no he logrado esa conexión rica con el medioambiente, me han pedido hacer de todo, desde comportarm como señorito del siglo XIX, a ser el mas malvado de todos los que están dentro de una sala.
Hoy simplemente he tratado de ser yo. De estar a duras penas en constante ida y venida desde el interior de mi mismo.
He recordado gente, mas que gente a una persona en especial, que se niega tozudamente a volver a mirarnos las caras. Tendrá sus razones para hacerlo.
Hace rato que no me sentaba a tratar de entender que es lo que estoy sintiendo.
Hoy es un día de mayo, con sus frías tardes, en que dan ganas de caminar en buena compañía, o bien mirar un rato las estrellas que titilan. No lo sé, algo sucede que no quiero darme cuenta.
Pocas veces que tirado a la cresta tantas cosas. Hoy quiero reordenarlas, retomarlas y procesarlas.

sábado, 3 de abril de 2010

Hace mucho que no me sentaba a escribir un rato, pero tengo cosas añejas que me dan vueltas por la cabeza, muchas ganas de escribir, muchas ganas de hacer.
En realidad creo que no es el hacer, más bien es el entregar.
Hoy como tantas veces he tenido esa inspiración momentanea...

Mientras en Jerusalén se juntan las religiones mas importantes dle mundo. Mientras las personas se mezclan unas con otras, cuando las lenguas se confunden, cuando nadie entiende nada. En otra parte del mundo, en un lugar lejano. En un país que se habla un solo idioma, se conocen muchos modismos, se saben de memoria los acontecimientos de hace mas de 30 años. Se pelea día a día por salir adelante. Se cruzan dos personajes en mi camino. CATOLICOS Y MORMONES Un par de ELDERs, que compran algo en la tienda de fotos carné, y un CURA que pasa entre las cajas. Mientras espero mi turno en una fila que no avanza, en una fila que me delata lo contento que estoy; a pesar de mil incapacidades que puedan pasar, a pesar de mil acontecimientos que solo yo conozco. Miraba con atención a las personas que me rodeaban. Pulcritud, deseo, sistematización, orden, una noticia... Seriedad, tranquilidad, estudio, limpieza, la comunión... Dos personajes casi similares, uno con su habito que delata su identidad, el otro con su placa que delata que no es de acá. Si en realidad entre palabras de aliento y miradas inquisidoras; entre versiculos e historias. Estudio, repaso, memorización, tratar de darle un sentido a su tenor literal. No se, creo que un simple cura, pasa la vida entendiendo o tratando de entender que es lo que Dios dice. Mientras el ELDER realiza su misión, sujeto a normas de conducta, para lograr su meta. Mirando como caminan, esa paz que llevan, esa convicción de que lo que creen es lo correcto. Una capacidad de persuadir y de acompañar. Algunos ni se dan cuenta de que existen o prefieren hacerles el quite porque veraderamente no tienen idea de que trata el EVANGELIZAR. Darse un minuto siquiera para escuchar la versión de cada cual; puede que tomes lo bueno y lo practiques, y lo malo dejarlo a un lado. Es una verdadera lata tener que escuchar por escuchar; mejor prestar antención...comprender...entender...a lo mejor son lo mismo pero con nombre diferente...